Jóvenes transforman los desechos de cultivos de piña en vasos biodegradables

El nuevo diseño puede atenuar el uso del plástico.

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En la población mundial existe un rechazo por el uso del plástico por razones ya conocidas. Pero lo que no se puede negar es que aun en pleno siglo 21, su presencia es inevitable. La publicidad al uso del papel y el cartón no han podido mitigar el uso de los derivados del polietileno.

El objetivo de los diseñadores de los vasos comunes de papel al incluir el plástico, es que el envase sea resistente al agua. Pero esto le quita la función biodegradante, lo que motiva a cuestionar las campañas publicitarias que venden un producto como tal, y no lo es.

Esto motiva a un grupo de científicos y emprendedores a buscar alternativas que puedan presentar un envase que no necesite un revestimiento de plástico. Para eso se está estudiando las propiedades de la hoja de la piña.

Ante todo este escenario, nace Pinyapel el cual es un nuevo producto que nace en Filipinas para resolver el dilema de los envases con elementos del polietileno. La base de la creación es la hoja de piña.

La ventaja de la utilización de este desecho natural de la piña, es que no se incentiva la tala de árboles, que tanto afecta al planeta. Utilizar esta hoja de la piña presenta opciones de consideración, ya que la misma no tiene una finalidad comestible conocida. Su presencia es de resistencia lo que permite lograr un producto de calidad.

El papel obtenido por las hojas de la piña tiene una presencia minimalista. Además puede estar en contacto directo con los alimentos, sin presentar niveles de degradación en primeras instancias. Una vez que se desechan, se descomponen más rápido que otros productos de papel, lo que es una ventaja en comparación con otras alternativas.

La innovación fue creada por miembros de organizaciones públicas y privadas. Los estudios pertinentes de este desecho natural fueron financiados por emprendedores interesados en lo que se puede lograr con el desecho de la piña. Sin duda alguna, Pinyapel puede marcar la diferencia.

“La ambición de Pinyapel es reemplazar los contenedores de comida para llevar y hacer que Pinyapel sea parte del contenedor de abono que se puede usar para volver a fertilizar el suelo y enriquecerlo, por lo que en lugar de la economía lineal tradicional de sacar de la tierra, podemos retribuir a la tierra y hacerla más rica y saludable, haciéndonos [nosotros] administradores responsables de la tierra para las generaciones futuras ”, dijo a VICE la directora ejecutiva de DCP, Maria Rita O. Matute.

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