Los lentes para los escolares aumentan el rendimiento académico, según el mayor estudio hasta ahora

El ensayo clínico aleatorio de tres años de duración, realizado entre 2016 y 2019, analizó el rendimiento de 2.304 estudiantes de 3º a 7º curso que recibieron revisiones, exámenes oculares y lentes de Vision for Baltimore. El equipo observó sus puntuaciones en pruebas estandarizadas de lectura y matemáticas, midiendo el impacto de 1 y 2 años.

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Los estudiantes que recibieron lentes a través de un programa escolar obtuvieron mejores resultados en las pruebas de lectura y matemáticas, según han demostrado los investigadores del Instituto Oftalmológico Wilmer y la Facultad de Educación de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, en el mayor estudio clínico sobre el impacto de las lentes en la educación jamás realizado en el país. Los estudiantes con más dificultades académicas fueron los que más mejoraron.

El estudio, con implicaciones para los millones de niños que padecen deficiencias visuales pero carecen de acceso a la atención oftalmológica pediátrica, se publica en la revista ‘JAMA Ophthalmology’.

«Demostramos rigurosamente que dar a los niños los lentes que necesitan les ayuda a tener éxito en la escuela –resalta la autora principal Megan Collins, oftalmóloga pediátrica del Instituto Oftalmológico Wilmer y codirectora del Consorcio Johns Hopkins para Soluciones Sanitarias en la Escuela–. Este proyecto de colaboración con el Johns Hopkins, la ciudad de Baltimore y sus socios tiene importantes implicaciones para avanzar en la equidad sanitaria y educativa en todo el país».

El equipo estudió a los estudiantes que recibieron exámenes oculares y lentes a través del programa Vision for Baltimore, un esfuerzo lanzado en 2016 después de que los investigadores de Johns Hopkins identificaran una necesidad aguda de atención de la visión entre los estudiantes de las escuelas públicas de la ciudad: hasta 15.000 de los 60.000 estudiantes de preescolar a octavo grado de la ciudad probablemente necesitaban lentes aunque muchos no lo sabían o no tenían los medios para obtenerlas.

En cinco años, Vision for Baltimore ha examinado la visión de más de 64.000 estudiantes y ha distribuido más de 8.000 pares de lentes. El estudio de Johns Hopkins es el trabajo más sólido realizado hasta la fecha para evaluar si tener lentes afecta al rendimiento escolar de los niños.

El ensayo clínico aleatorio de tres años de duración, realizado entre 2016 y 2019, analizó el rendimiento de 2.304 estudiantes de 3º a 7º curso que recibieron revisiones, exámenes oculares y lentes de Vision for Baltimore. El equipo observó sus puntuaciones en pruebas estandarizadas de lectura y matemáticas, midiendo el impacto de 1 y 2 años.

Las puntuaciones en lectura aumentaron significativamente después de un año para los estudiantes que recibieron lentes, en comparación con los estudiantes que recibieron lentes más tarde. También hubo una mejora significativa en matemáticas para los alumnos de primaria.

Los investigadores descubrieron mejoras especialmente llamativas en el caso de las niñas, los alumnos de educación especial y los estudiantes que habían obtenido los peores resultados. «Los lentes ofrecieron el mayor beneficio a los niños que más lo necesitaban, los que realmente tenían problemas en la escuela», apunta Collins.

Los beneficios generales de los estudiantes con lentes fueron esencialmente equivalentes a entre dos y cuatro meses de educación adicional en comparación con los estudiantes sin lentes, destaca la autora principal Amanda J. Neitzel, subdirectora de investigación de pruebas en el Centro Johns Hopkins para la Investigación y la Reforma de la Educación.

En el caso de los estudiantes que se encuentran en el cuartil más bajo y de los que participan en la educación especial, el uso de lentes equivalía a entre cuatro y seis meses de aprendizaje adicional, casi medio año escolar. «Así es como se cierran las brechas», recuerda Neitzel.

Las mejoras académicas observadas al cabo de un año no se mantuvieron durante dos años. Los investigadores sospechan que esto podría ser el resultado de que los estudiantes usaran menos los lentes con el tiempo, posiblemente por perderlas o romperlas.

Para mantener los logros académicos, los investigadores afirman que, además de proporcionar los exámenes iniciales y los lentes, los programas de visión en las escuelas deben desarrollar esfuerzos más fuertes para asegurarse de que los niños están usando los lentes y para reemplazarlas si es necesario.

«Este estudio ha demostrado nuestra suposición más fundamental al lanzar Visión para Aprender hace seis años: que proporcionar lentes a los niños en sus escuelas mejorará significativamente el éxito académico», subraya el presidente de Johns Hopkins, Ron Daniels.

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